De qué va
Stella es una chica con fibrosis quística que vive siguiendo reglas estrictas para mantener su salud bajo control. En el hospital conoce a Will, otro paciente con la misma enfermedad pero con una variante más peligrosa que les impide acercarse físicamente a menos de dos metros. A pesar de la distancia obligada, entre ellos surge una conexión profunda que los lleva a replantearse sus miedos, sus límites y la forma en que quieren vivir su vida. Es una historia intensa, emotiva y llena de momentos que se quedan grabados
¿Por qué les encanta?
Porque combina emoción, ternura y una tensión constante: dos personas que se quieren pero no pueden tocarse. Los lectores conectan con Stella por su fuerza y su necesidad de control, y con Will por su rebeldía y vulnerabilidad. La novela habla de vivir con una enfermedad crónica sin caer en el dramatismo fácil, y consigue que cada pequeño gesto entre los protagonistas tenga un peso enorme. Es una historia que hace llorar, sonreír y reflexionar sobre lo que significa amar con límites.





