De qué va
Jenna Brown es una chica que empieza la universidad con una relación estable a distancia y la firme intención de no complicarse la vida. Pero entonces aparece Jack Ross, el mejor amigo del novio de su compañera de piso: impulsivo, magnético, directo… y exactamente el tipo de persona de la que Jenna cree que debe mantenerse lejos. Lo que empieza como un acuerdo inocente —solo hablar, solo pasar el rato— se convierte en una tensión creciente que Jenna intenta negar mientras descubre quién es realmente, qué desea y qué está dispuesta a arriesgar
¿Por qué les encanta?
Porque la autroa escribe con una intensidad emocional que engancha desde la primera página. Los lectores conectan con Jenna por su vulnerabilidad y su evolución, y con Jack por su mezcla de caos, ternura y carisma. La novela captura muy bien la vida universitaria: amistades que se vuelven familia, noches que se recuerdan siempre y decisiones que duelen pero hacen crecer. Es un romance adictivo, lleno de tensión, química y momentos que se quedan en la memoria.





