De qué va
Luciana, una chica de diecisiete años, entra en coma tras consumir una pastilla de éxtasis en una fiesta. Mientras lucha por su vida en el hospital, su grupo de amigos, su familia y la policía se movilizan para descubrir qué ocurrió realmente, quién vendió la droga y cómo evitar que vuelva a suceder. La novela construye una carrera contrarreloj donde cada minuto cuenta. Es una historia directa, intensa y muy humana sobre decisiones que parecen pequeñas pero pueden cambiarlo todo
¿Por qué les encanta?
Porque el autor consigue un equilibrio perfecto entre tensión narrativa y reflexión. Los lectores conectan con la angustia de los personajes, con la culpa, el miedo y la esperanza que atraviesan cada capítulo. La novela no sermonea: muestra. Y esa honestidad hace que el mensaje cale más hondo. Es un libro que se lee de un tirón, que impacta y que invita a hablar sobre riesgos, amistad y responsabilidad.





