De qué va
Maya es una chica que arrastra un dolor profundo tras una pérdida que ha marcado su vida y la ha dejado suspendida entre lo que fue y lo que no sabe si podrá volver a ser. Su mundo cambia cuando conoce a Connor, un chico que también carga con sus propias sombras pero que tiene una forma luminosa de mirar la vida. Entre conversaciones que desarman, silencios que dicen demasiado y momentos que parecen detener el tiempo, ambos emprenden un camino de sanación donde aprender a confiar, a soltar y a volver a sentir se convierte en un acto de valentía
¿Por qué les encanta?
Porque la novela está llena de frases que se quedan grabadas, de escenas que emocionan sin artificio y de una verdad emocional que hace que la historia resuene mucho después de terminarla. Es un romance que cura, que duele y que reconcilia con la idea de que siempre hay estrellas, incluso cuando creemos haberlas perdido todas.





