De qué va
Mónica es una niña creativa, curiosa y llena de energía que pinta todo lo que ve: bicicletas rojas, cielos azules, helados marrones, nubes blancas… Pero un día se hace una pregunta enorme: ¿de qué color es un beso? Como no lo tiene claro, empieza a explorar cada color: el verde (¿pero si es el de los cocodrilos?), el amarillo (¿y si recuerda demasiado a la mostaza?), el negro (¿no es un color triste?), el rojo (¿demasiado rabioso?). En ese viaje cromático, descubre que los besos no caben en un solo color, sino en una mezcla tan viva y personal como sus emociones
¿Por qué les encanta?
Porque es un álbum luminoso, tierno y profundamente identificable. Los niños conectan con la curiosidad de la protagonista y disfrutan del juego de asociar colores con emociones. Las ilustraciones delicadas, expresivas y llenas de humor, convierten cada página en una explosión de sensibilidad. Es un álbum que emociona, inspira y deja ganas de pintar después de leer.





