De qué va
Christopher Boone es un chico de quince años con un estilo de pensamiento lógico, directo y muy particular, que encuentra al perro de su vecina muerto en el jardín. Decidido a descubrir quién lo ha matado, inicia una investigación que lo lleva a enfrentarse a secretos familiares, situaciones que lo desbordan sensorialmente y un mundo que a menudo no entiende… pero que él observa con una claridad sorprendente
¿Por qué les encanta?
Porque es una novela que emociona sin buscar la lágrima fácil. Los lectores conectan con Christopher por su forma tan genuina de ver el mundo, por su lógica impecable y por su vulnerabilidad. La historia mezcla misterio, humor y ternura, y ofrece una perspectiva poderosa sobre la neurodiversidad, invitando a comprender mejor a quienes sienten y piensan de otra manera.





