De qué va
Erik es maniático, ordenado hasta el extremo, hipocondríaco y nada fan de las sorpresas… justo el tipo de persona que jamás querría verse envuelto en un asesinato. Pero cuando viaja a casa de su abuela para pasar las vacaciones, se encuentra con una serie de crímenes que parecen seguir el patrón de una partida de ajedrez. Sin quererlo, Erik se convierte en pieza clave de la investigación, enfrentándose a situaciones que lo sacan de su zona de confort a cada paso
¿Por qué les encanta?
Porque mezcla misterio auténtico con humor inteligente y un protagonista tan exagerado y peculiar que resulta irresistible. Erik es único: torpe, brillante sin querer, y siempre metido en líos que hacen que la lectura sea ágil, sorprendente y muy divertida. Los giros mantienen la tensión, el ambiente es intrigante y la relación con su abuela añade un toque delicioso a la historia.





