De qué va
Leah es una chica que arrastra heridas profundas y que ha aprendido a protegerse del mundo construyendo muros a su alrededor. Su vida cambia cuando conoce a Matt, un chico luminoso, paciente y empeñado en demostrarle que merece algo más que sobrevivir. Lo que empieza como una amistad llena de conversaciones nocturnas, silencios compartidos y miradas que dicen más que las palabras, se convierte en una historia de amor que avanza despacio, con ternura y con dolor. A medida que Leah se enfrenta a su pasado y Matt lucha contra sus propios miedos, ambos descubren que amar también significa dejarse ver de verdad
¿Por qué les encanta?
Porque enseguida conectas con Leah por su fragilidad y su valentía, y con Matt por su forma de acompañar sin presionar, de cuidar sin invadir. La novela está llena de escenas que se sienten reales: conversaciones que curan, gestos pequeños que significan mucho, momentos que duelen y otros que iluminan. Es un romance que habla de sanar, de confiar y de encontrar a alguien que te sostenga cuando todo pesa demasiado.





