De qué va
Nora es una niña que adora a su abuelo y que, de repente, empieza a notar que él ya no es exactamente el mismo: se olvida de cosas, repite historias y a veces parece perderse dentro de su propia cabeza. A través de su mirada —tierna, directa y muy sincera— vamos entendiendo qué significa que un abuelo empiece a tener demencia, cómo cambia la vida familiar y cómo el amor puede sostener incluso cuando las palabras fallan. La historia avanza entre recuerdos compartidos y descubrimientos que ayudan a Nora a comprender que crecer también es aprender a acompañar
¿Por qué les encanta?
Porque es un libro honesto, sensible y profundamente humano. Los lectores conectan con la voz de Nora, que mezcla humor, ternura y una lucidez que desarma. La autora consigue explicar un tema complejo desde la mirada de una niña sin caer en dramatismos, mostrando la fragilidad, la paciencia y la belleza que hay en cuidar a alguien que empieza a olvidar. Es una lectura que emociona y que deja una sensación cálida y necesaria.





