De qué va
Daniel es un chico que llega a Piedras Verdes, un pequeño pueblo de montaña donde va a pasar las vacaciones. Lo que empieza como un verano tranquilo se convierte en una experiencia transformadora cuando conoce a un grupo de jóvenes del lugar y, sobre todo, cuando descubre que el pueblo guarda historias, heridas y secretos que nadie cuenta en voz alta. Entre excursiones, conversaciones nocturnas, primeras emociones y decisiones difíciles, Daniel aprende a mirar el mundo —y a sí mismo— de otra manera
¿Por qué les encanta?
Porque captura a la perfección ese momento en el que un verano cambia tu vida sin que te des cuenta. Los lectores conectan con Daniel por su sensibilidad, por su forma de observar y por la mezcla de incertidumbre y entusiasmo que siente. La ambientación de Piedras Verdes es cálida y envolvente, y los personajes secundarios aportan matices que enriquecen la historia. Es un libro que deja una sensación de calma, de crecimiento y de haber vivido algo importante junto al protagonista.





