De qué va
Un lobo llega al médico con un terrible dolor de tripa. Él insiste una y otra vez: “¡Si no comí nada!”, muy ofendido, como si fuera inocente del todo. Pero, a medida que el médico explora y vamos levantando las grandes solapas del libro, empiezan a aparecer de su barriga personajes muy familiares: hadas, los tres cerditos, abuelitas… y toda la tropa de los cuentos clásicos que el lobo “supuestamente” no se ha comido
¿Por qué les encanta?
Porque mezcla humor y sorpresa. Los peques disfrutan levantando solapas, adivinando quién saldrá ahora y riéndose de la cara de indignación del lobo, que niega lo evidente hasta el final. Funciona especialmente bien con niños que ya conocen los cuentos clásicos, porque reconocen a los personajes y se sienten cómplices del chiste.





