De qué va
Leo empieza a sentir que algo extraño le ocurre: un “lobo” parece crecer en su interior cada vez que se enfada, se asusta o se siente fuera de lugar. No es un lobo real, sino una metáfora poderosa de esas emociones que a veces nos desbordan y que no sabemos cómo nombrar. A través de una historia cotidiana, con momentos de tensión y mucha sensibilidad, el autor construye un relato sobre la identidad, la rabia, la vulnerabilidad y la necesidad de comprender lo que sentimos
¿Por qué les encanta?
Porque se reconocen en Leo: todos han sentido alguna vez que llevan “algo” dentro que no saben controlar. El libro está escrito con un lenguaje cercano, poético y muy visual, que convierte las emociones en imágenes fáciles de entender. Es una lectura que abre conversaciones importantes sobre el miedo, la autoestima y la gestión emocional, pero sin moralinas: con delicadeza, humor suave y mucha humanidad.





